La Isla del Duelo y la Pérdida

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duelo2Cuando el dolor de una pérdida nos embarga de tristeza, nuestra reacción más común es empaquetar nuestro equipaje emocional y poner rumbo hacia la isla del duelo y la pérdida. Una vez allí, clavamos un mástil en tierra e izamos una bandera negra en señal de luto. Durante un determinado tiempo, pisaremos un territorio de continua añoranza en cuyas arenas se entremezclan sentimientos y sensaciones de dolor, trauma, rabia, frustración o soledad. Poco importa que la separación haya sido imprevista, súbita o bien haya avisado con antelación de que se iba a producir. Tampoco tiene una importancia crucial si el detonante u origen es el fallecimiento de alguien a quien nos unía un vínculo emocional muy estrecho o si estamos todavía tratando de encajar una separación fruto de la decisión (unilateral o por mutuo acuerdo) de poner fin a una relación sentimental que pedía a gritos el finiquito por no funcionar ni aportar bienestar a sus protagonistas. El resultado es que nos quedaremos de vacaciones en la isla del duelo y la pérdida sine die.

Duelo.0Por tanto, nos encontramos en medio de una isla interior a la que debemos traer un buen cargamento de aceptación estimulados por la ingesta de grandes dosis de paciencia. ¿Realmente aceptamos de un modo natural que esta vida es un regalo con fecha de caducidad repleto de alegrías, sorpresas de todo tipo, sinsabores, decepciones, dolor, caminos cortos, largos recorridos y un saldo de pérdidas y ganancias que no dejará de equilibrarse hasta el final? La moral imperante en la sociedad actual no nos prepara –a una edad temprana- a darle vueltas a la vida como si fuera un poliedro y así poder examinar todas sus caras como si se tratara de un ejercicio de cristalografía. Se nos imponen reglas y tabúes que evitan poner a nuestra disposición buenas herramientas para construir y reconstruir nuestro mundo interior tras sufrir una pérdida tan irreparable en lo físico como reparable en su vertiente emocional.

La presión social del entorno llegan a ser de tal alcance que, en muchas ocasiones, no permite el surgimiento de la idea de ejercer el duelo como un proceso constructivo, recomendable y necesario en el que poder hacer uso de numerosos momentos edificantes de soledad voluntaria en los que lo último que necesitamos es ser atabalados con cascadas de palabras. Un gesto, una mirada o un abrazo son ungüentos curativos que van directos al corazón y nos causan un efecto balsámico tan beneficioso como el breve ejercicio de la palabra justa acompañada del calor y la cercanía de un tacto delicado.

duelo5Nuestra relación con la vida debería enfocarse siempre con mucho realismo y enormes dosis de asertividad. Si invitamos a la vida a tomar algo con nosotros, hemos de ser conscientes de que tiene una hermana gemela llamada muerte. Del mismo modo que nacemos sabiendo que un día moriremos, las gemelas Vida y Muerte nacieron del mismo parto y nos acompañan durante todo el trayecto de nuestro viaje terrenal. Dicho trayecto es un sendero que caminamos cargados con un equipaje de creencias variadas que, llegado el caso, nos ayudan a gestionar las dificultades, a levantarnos después de una caída de gran envergadura como la pérdida de un ser querido.

Pasar por tal trance no significa que nos veamos abocados a hacer equilibrios sobre un alambre, expuestos a caer y a probar los duros golpes de un “amenazante” olvido del ser perdido, más irreal que presente. El miedo nos susurra al oído palabras a las que deberíamos hacer caso omiso por contener altas dosis de percepciones tóxicas. Por lo tanto, debemos emplear bien nuestro tiempo en cultivar una paz y un orden interiores que nos animarán a arriar la bandera negra, a hacer las maletas y a abandonar la isla del duelo y la pérdida rumbo a territorios que sólo descubriremos y disfrutaremos en su plenitud cuando hayamos invitado a la vida a tomar café unas cuantas veces y la experiencia no deje cicatrices de inmadurez sino huellas de sabiduría.

El equipo de Construyendo Relaciones, un programa de radio de Ona de Sants-Montjuïc en 94.6 FM, www.construyendorelaciones.com

Puedes escuchar nuestra emisión de radio en referencia al tema en el siguiente enlace :  20ª Emisión La Relación con el Duelo y la Pérdida con Consuelo Raya y Mar Pérez el 10/2/16 

O en nuestra web: Post – Artículo La Relación con el Duelo y la Pérdida 

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