Receta para Mejorar las Relaciones de Pareja

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Pareja_de_abuelos

Cuando miramos a nuestros abuelos o a cualquier pareja que ha pasado el examen del tiempo tras largos años de convivencia, muy pocas veces caemos en la cuenta de que estamos frente a un tándem de expertos cocineros de éxito que ha necesitado grandes dosis de diálogo, paciente escucha, tolerancia y mutuo apoyo como ingredientes de una suculenta receta de amor en salsa. Ellos nunca dieron por hecho que no había que hacer nada más para conquistar al otro, para enamorarle día a día. Su relación, lejos de deteriorarse, se fue reforzando hasta cruzar el umbral de las bodas de oro. Sin necesidad de recurrir a consejeros externos, jamás se vencieron ante una dificultad, siempre optaron por el diálogo y un sentido emocionalmente inteligente de la transigencia y de hacer que cada miembro de la pareja tuviera entidad y vida propia, con las consiguientes áreas de realización personal. ¿Qué otra cosa es la partidilla del abuelo en el Hogar de jubilados o el taller de internet al que acude la abuela?

En cualquier etapa, momento y lugar de la relación es muy conveniente tener intereses individuales, actividades independientes de nuestra pareja: oxigena (¡que corra el aire!), sugiere nuevos temas de conversación, nuevas actividades y relaciones que hacen de la vida cotidiana algo rico y pleno.

PAREJA-DE-VIEJITOS-ANCIANOS-ENAMORADOS-7Uno nuestros temores más latentes es el relativo a modificar rutinas. Normalmente, hacemos que las rutinas prevalezcan porque resultan cómodas, cayendo en una suerte de automatismo que. Como lluvia fina, va envenenando las emociones. Sin embargo, romperlas es más fácil de lo que se creemos a simple vista. Concederle espacio a la espontaneidad, atreverse a hacer propuestas fuera de lo habitual y cambiar la comodidad por la acción conforman un buen antídoto frente a la tediosa rutina. ¿Por qué no aprovechar para encontrarnos con nuestra pareja en algún lugar después de la jornada laboral para conversar mientras paseamos y vemos caer la noche cogidos de la mano?

El conocimiento del otro pasa por mostrar interés en sus aficiones y gustos, por todo lo que pueden aportar a nuestro acervo personal. Cuando ampliamos la visión de lo que es nuestra relación de pareja, siempre descubriremos una nueva perspectiva, un ángulo diferente desde el que contemplar lo que hace el otro y así abrirle, de par en par, la puerta a la empatía. No se trata de decir “no me gusta la Fórmula 1” sino de intentar comprender por qué le gusta al otro. Esgrimiendo una actitud tan altamente asertiva como emocionalmente inteligente se derriban barreras y se crea un ambiente propicio para ser compartido.

La buena gestión de nuestra vida diaria permite reservar algunos espacios para la intimidad de la pareja. El hecho fundamental es ser siempre conscientes que el otro, por encima de ser el padre o la madre nuestros hijos, es nuestra pareja. Algunos de los mejores ingredientes para “aportar sabor” a una relación son la risoterapia (reir nos llena de endorfinas y positividad) y crear ambientes adecuados donde las miradas y las caricias jueguen un papel decisivo. Ambas son buenas formas de mantener una relación dinámica y emocionante. Incluso cocinar juntos -comprobando previamente de antemano que ambos estén en sintonía- es un buen preludio para gozar del sexo.

Acariciarse el cuerpo es acariciarse el alma. En las caricias se funden lo instintivo y lo racional. Demuestran complicidad, ternura y apoyo y provocan el mismo efecto que unas palabras adecuadas en el momento más indicado. Un abrazo tiene un efecto terapéutico, disminuye el estrés, relaja y crean un vínculo irremplazable. Su efecto es balsámico tanto para quien lo da como para quien lo recibe. Lo cierto es que hay múltiples y variadas maneras de explorar y de expresarle nuestros sentimientos al otro.

¿Y qué hay de la complicidad? Es altamente recomendable sentar las bases de una profunda COMPLICIDAD, unida a la AMISTAD cuando se está construyendo una relación de pareja. Antes que pareja, ambos debemos ser amigos. Metidos de lleno en la afanosa labor de construir, es indispensable no perder la perspectiva y ser conscientes de que estamos sentando las bases una vida en común que, para tener futuro debe apoyarse en un presente que crea espacios de realización individual, de aficiones compartidas. Ser cómplices aportándose mutuamente sabias dosis de todo lo expuesto anteriormente convierte en sólido un vínculo sano dentro de una relación altamente gratificante.

Una relación de pareja debe cuidarse como el experto cocinero cuida de su guiso. Para que una relación perdure debemos poner de nuestra parte para lograr una receta de amor en salsa suculenta, repleta de detalles y cocinada en el lento fuego de la paciencia. Tal y como hacen esos expertos cocineros de pelo blanco que nos hacen de espejo y sirven de ejemplo mostrándonos la manera de construir una relación longeva cuyo balance final la certifica como una fuente de felicidad sana y gratificante.

El equipo de: Construyendo Relaciones, un programa que se emite por Ràdio Kanal Barcelona en 106.9 FM, www.construyendorelaciones.com

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