RELACIONES CONFLICTIVAS, PERSONAS TÓXICAS

Facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedin

conflictivas2Las relaciones conflictivas se caracterizan por su ausencia de equilibrio. Altos y bajos son tan pronunciados como en una montaña rusa y los buenos momentos son envueltos por una espiral de malestar cada vez más frecuente. La inestabilidad deja su huella, pasando del amor o la confraternización al aborrecimiento, en cuestión de minutos. En estas condiciones, nunca se sabe lo que puede ocurrir y los planes de futuro resultan difíciles (cuando no imposibles) de concebir.

Si centramos el foco en la pareja, hay situaciones que se producen porque se arrastran actitudes y traumas de relaciones pasadas que conducen directamente al fracaso. Una persona que tiene una tendencia muy acusada hacia la conflictividad difícilmente puede relacionarse sentimental o socialmente con los demás, porque reproduce -consciente e inconscientemente- patrones de comportamiento muy vinculados a su personalidad y que forman parte de su manera de ser. Se amarga y amarga a quien le rodea, está intoxicada e intoxica a todo su entorno.

Las relaciones conflictivas dañan nuestra autoestima. Por ello, conviene que nos demos un respiro para respondernos, con total sinceridad, a estas preguntas: cuando pensamos en nuestra pareja, ¿nos sentimos infravalorados, inseguros e incómodos?. Ante un problema o situación negativa ¿se suscitan discusiones que pueden acabar en una verdadera batalla campal? Si la respuesta a ambas preguntas es afirmativa, debemos acabar con una relación que sólo puede conducir a la dependencia, los celos, la tristeza depresiva o a diversos problemas vinculados con el aspecto emocional y psicológico que acabarán por dañar nuestra salud causando distintas enfermedades.

Conflictivas3Si nos ceñimos estrictamente a la esfera íntima de la pareja, a veces el nivel de química emocional es mínimo, cuando no directamente inexistente. Prueba de ello es que utilizamos todos los recursos para mejorar la relación, pero los problemas continúan y además dando paso a otros tan nuevos como igualmente nocivos. Estando así las cosas, ha llegado el momento de adoptar una determinación y la solución pasa cambiar nosotros el enfoque: dejemos salir a quien no quiera estar en la relación o marchémonos nosotros. Cortemos todo vínculo que parezca estar destinado a mantener nuestras inseguridades y temores bajo su yugo. Las relaciones nunca deben impedirnos desarrollar nuestra propia y verdadera personalidad, sino crecer y alcanzar unas bien merecidas cotas de felicidad y bienestar que, sin duda, están destinadas a ser compartidas. Algunas de las parejas que construimos son modelos de vínculos que aprendimos en nuestra infancia o en nuestra transitar por la vida. Digamos adiós a esas relaciones y parejas, con agradecimiento por haber sido un espejo que nos ha mostrado un buen montón de aspectos que debíamos mejorar o cambiar de raíz.

Las personas tóxicas (y también las intoxicadas) tienden a generar y mantener acuerdos inconscientes para mantener vínculos que unen a una relación que hace ya tiempo que no funciona. Inclusive, rechazan por miedo cualquier viso de bienestar por ser algo completamente desconocido. El lema de la toxicidad es: “Más vale el malestar conocido que el bienestar desconocido”. Cuando una relación, sea cual sea su naturaleza (familiar, laboral, de amistad o pareja), no está bañada de sinceridad, respeto y libertad individual para sentirse realizados es porque los vínculos establecidos están contaminados sin solución. El amor o la amistad, si son tales, nunca maximizan los ocasionales desacuerdos en que podamos incurrir, nadie domina a nadie y cualquier atisbo de conflicto es gestionado mediante el diálogo sincero, la tolerancia y la escucha activa.

Es básico mantener muy alto el listón del respeto y la consideración, junto a valores como la confianza o la admiración por el otro o los demás, según sea el caso. Si esto se pierde, en ningún seremos capaces de mantener una relación equilibrada y saludable. Todos merecemos construir relaciones plenamente sanas y satisfactorias junto a personas que nos aman, respetan y valoran. Si alguno de estos componentes está ausente en nuestras relaciones, lo prudente pasa poner fin a la unión de pareja, amistad, de trabajo y crear otras basadas en todo lo aprendido a base de buenas dosis de aprendizaje, autoestima y asertividad.

El equipo de Construyendo Relaciones, un programa de radio de Ona de Sants-Montjuïc en 94.6 FM www.construyendorelaciones.com

Puedes escuchar nuestra emisión de radio en referencia al tema en el siguiente enlace :  24ª Emisión Las Relaciones Conflictivas con Imma Arias  el 9/3/16

o en nuestra web: Post – Artículo Las Relaciones Conflictivas 

 

Facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedin
Publicado en General, Pareja, Relaciones de Pareja, Relaciones Humanas y etiquetado , , , , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *